Nació en Massa Carrara, Italia, en 1849. Se formó en la Academia de Bellas Artes de su ciudad y continuó sus estudios en Florencia y Marsella, especializándose en arquitectura funeraria, disciplina ampliamente desarrollada en su región de origen.
Llegó a Chile en 1875, en el contexto de la Exposición Universal, trayendo consigo una importante cantidad de mármol con fines comerciales. Aunque inicialmente proyectaba continuar hacia Buenos Aires, decidió establecerse en el país tras conocer a Adela Cañas, con quien se casó. Su labor fue clave en la introducción de la tradición de los mausoleos monumentales de inspiración italiana en Chile, desarrollando un lenguaje arquitectónico de carácter ecléctico, exótico y monumental, que dejó una profunda huella en la arquitectura funeraria del país.